Julia Alvarez Iguña

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Lic Julia Alvarez Iguña

Vida Cotidiana

Psicología on Line

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Psicología aplicada al Golf

El rendimiento y la vida cotidiana


Emprender el camino hacia el rendimiento personal y deportivo es comenzar un camino lleno de desafíos. Si lees estas columnas semanales seguramente estás buscando algún cambio. Hay algo de todo esto que te mueve en la búsqueda de nuevos conocimientos.
Rendir a la altura de nuestras habilidades es un reto, una decisión, una elección. Todas las acciones de nuestra vida están basadas en elecciones. Vivimos eligiendo constantemente, hasta cuando decidimos no hacer nada estamos eligiendo. La vida misma es un desafío, cada día es una competencia, ganamos en unas cosas, perdemos otras, alcanzamos las metas según nuestro esfuerzo y dedicación, luchamos por un sueño o lo dejamos pasar sin siquiera intentarlo. Si elegimos el camino que nos lleve a vivir y jugar en nuestro máximo potencial debemos tener la voluntad para mantenernos y no caer aun cuando el camino sea difícil. Nadie puede llegar sin antes haber atravesado dificultades y fracasos.

Nuestro cuerpo, como asimismo nuestra mente y nuestras emociones muchas veces se resisten a los cambios. Hay una tendencia a permanecer en lo seguro, en lo conocido, en lo que no genera ruido. Lo desconocido produce miedo, y la mayoría prefiere no correr riesgos pues el fracaso genera dolor, pérdida. Es así que vivimos rodeados de mecanismos de defensa, construyendo paredes para mantener “allá afuera” lo ignorado, lo que puede molestar, sin darnos cuenta que todo ese bagaje forma parte de nuestra simple e imperfecta humanidad.
La psicología del rendimiento se enfrenta no sola al desafío de lograr que los deportistas sean mejores en lo que desean y practican, sino que también puedan lograr y atender a aspectos de la vida cotidiana para conseguir un éxito completo, en lo deportivo y en lo personal. Estos cambios comienzan a producirse en las personas cuando descubren un objetivo que los atrae, un objetivo que les otorga un significando. El compromiso y la actitud serán las cualidades necesarias para hacerlo real.
Muchos de los grandes deportistas afirman que el hecho de comprometerse, perseguir objetivos y cumplirlos reafirma su motivación y agranda su autoestima al estar probándose continuamente ante nuevos retos. No solo se trata de la focalización en un buen entrenamiento físico, sino también en un eficaz y asertivo entrenamiento mental.
El éxito no implica ausencia de error. Debemos dejar salir las voces auto-críticas de nuestro interior para trabajarlas, no para identificarnos con ellas. No hay nada dentro de un jugador que sea inaceptable, simplemente “es” y para cambiarlo debemos enfrentarlo, desenmascararlo incorporándolo nuevamente bajo una nueva y positiva imagen.


Puedo tener muchos motivos en mi vida para crecer, para mejorar, pero sin una fuerte motivación y convicción no los podré llevara a cabo.
¿Qué emoción es la más perjudicial para el rendimiento? El abandono y la excusa. Le echamos la culpa al viento, al entrenador, al réferi. Pensar que la pérdida no es tu culpa, emocionalmente no pesa tanto y evadimos responsabilidades. Reduce el dolor y la presión del juego pero detiene la cantidad de esfuerzo y la energía necesaria para el rendimiento.
Las herramientas principales de la mejora del rendimiento humano están basadas en la formación de nuevas habilidades cognitivas y mentales y en el entrenamiento o puesta en escena de dichos aprendizajes. Es en esta área y dentro del deporte donde incluyo el entrenamiento.

Si un jugador quiere estar entre los primeros debe actuar y entrenar como ellos, porque sino nunca va a llegar a serlo. Tanto ser el último como el primero en una competencia genera mucha presión. El último por no clasificar dentro de los estándares esperados, el primero por mantener la posición obtenida.
Cuando se quiere algo, hay que pagar un precio y cuanto más alto se quiere llegar, el premio es más grande, pero el precio que hay que pagar también.
En la pirámide del rendimiento y de tu vida personal, hay cientos de Nº 2, miles de Nº 3 y decenas de miles de Nº 4, pero sólo un Nº 1. Ganar no es nuestra exclusiva responsabilidad. Además de un jugador también sos una persona con tus fortalezas y tus debilidades. Entonces, para ser el Nº 1, tu propio Nº 1debés sacrificarte mucho más que cualquiera.
¿Pensaste alguna vez adonde queres llegar, tanto en tu trabajo como en tu deporte? ¿En qué posición estás en la tabla general y personal?
Aceptá el cambio, creé en vos, siempre se puede llegar más lejos de lo pensado. Apostá al cambio y jugá por el extra punto bonus de vida.

Te dejo estas palabras finales que el entrenador les dice a sus jugadores en la película “Un domingo cualquiera”

“Te das cuenta que la vida es un juego de pulgadas, así es el fútbol. Debido a que en cualquier juego - la vida o el fútbol - el margen de error es tan pequeño. Quiero decir, un medio paso demasiado tarde o demasiado temprano y no lo logras. Una segunda mitad demasiado lenta, demasiado rápido y no la coges. Las pulgadas que necesitamos están por todas partes a nuestro alrededor. Están en cada pausa del juego, en cada minuto, en cada segundo. En este equipo luchamos por esa pulgada. En este equipo lloramos y nos despedazamos a nosotros mismos y a todo el mundo a nuestro alrededor en pedazos por esa pulgada. Tenemos garras en las uñas por esa pulgada. Porque sabemos que cuando se suman todos esos centímetros, es lo que va a hacer la diferencia de mierda entre ganar y perder! Entre vivir y morir!”
Any given Sunday.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

safjlksajf

12/4/12 18:14